EVIDENT

Para consultoría y auditoría

Dedica el proyecto a evaluar evidencia, no a recopilarla

La parte cara de una evaluación no es el criterio. Son las dos semanas de entrevistas y hojas de cálculo que hacen falta antes de que ese criterio sea siquiera posible.

Tu valor es tu opinión profesional. La mayor parte de tus horas facturables se va en reunir el material sobre el que se apoyará esa opinión, y en volver a reunirlo el año que viene desde cero, porque el material nunca fue un sistema: era una carpeta.

Qué cambia

HoyCon EVIDENT
Entrevistas y cuestionarios para averiguar qué existeLa estructura se lee directamente y se presenta como evidencia
Una hoja de cálculo que ya nace desfasadaUna instantánea que se puede repetir y comparar
Conclusiones cuyo razonamiento vive en tu cabezaConclusiones que llevan su evidencia y su versión de regla
Empezar de cero con el siguiente clienteLa misma metodología, aplicada otra vez, con tus decisiones conservadas
Entregar un documentoEntregar exportaciones que identifican el análisis y las reglas que hay detrás y, ya en Vista previa, un paquete de evidencias que se verifica por sí mismo

Lo que te llevas

  • Tu metodología, codificada. Un criterio que aplicas una vez se convierte en una política de ese cliente, y la regla que hay detrás viaja contigo. Lo que no viaja es el veredicto: un falso positivo para una organización es un hallazgo real para otra, y una herramienta que arrastrase la decisión se equivocaría en silencio en el segundo proyecto.
  • Procedencia para cada conclusión. La evidencia y la versión exacta de la regla, para que una conclusión se pueda defender un año después y por alguien que no estuvo allí.
  • Un historial de revisión. Quién confirmó qué, quién rechazó qué y por qué, con fechas y motivos, y sin sobrescribir nada.
  • Repetibilidad. La misma evaluación entre clientes y entornos, de modo que lo que comparas sean los sistemas y no tu propia inconsistencia.

No te sustituye, ni debería

EVIDENT informa de evidencias, de lo que falta y de riesgo. No decide si una base legal es adecuada, si un plazo de conservación es proporcionado ni si un control se cumple en el espíritu además de en la letra. Eso son criterios, son la razón por la que un cliente te contrata, y una herramienta que fingiera tomarlos se equivocaría más veces de las que acertaría.

Lo que se lleva por delante es la parte del proyecto que nadie quiere pagar.